domingo, 14 de octubre de 2012

Capítulo 4

-Vámonos todos a la cama a descansar. Mañana será un día muy duro… -dice papá.
Apaga la chimenea y los cuatro subimos las escaleras para ir a nuestras habitaciones. Me apoyo en el marco de la puerta y veo a mamá pasar por la puerta de su habitación. Lo que más temía ella del futuro era ver a sus hijos ser seleccionados para ir a Los Juegos del Hambre, y con la derrota del Capitolio pensó que por fin podía vivir sin preocupaciones y ver crecer a sus hijos felices. Aunque eso ya se ha acabado…
-Buenas noches, que durmáis bien –susurro.
Entro en mi habitación y cierro la puerta. Me pongo mi pijama azul y blanco, y me meto en la cama tapándome con las mantas hasta la barbilla. Sin saber cómo ni por qué, me quedo dormida profundamente…
-Dandelion, cariño, despierta –oigo susurrar a mi madre, mientras me sacude el hombro suavemente.
-¿Eh, qué pasa?
-Vístete, te lo explico mientras.
Me pongo unos pantalones elásticos negros, una camiseta rosa y unas botas negras para correr. Mamá me dice que tenemos que entrenar para los Juegos, que tenemos que afrontarlo con valentía si no queremos parecer débiles a nuestros contrincantes, porque está claro que saldremos uno de nosotros o los dos elegidos.. Y tiene razón, creo que ella lo está poniendo todo de su parte para no derrumbarse, porque es valiente y lo demostró muchas veces a lo largo de su vida, y ahora no puede venirse abajo. Bajamos a la cocina y me tomo una taza de leche caliente y dos magdalenas. Mi padre entra por la puerta acompañado de Caleb y Lain, y dice:
-Muy bien, ahora que estamos todos aquí, vamos a hablar sobre lo que haremos de ahora en adelante hasta que elijan a los tributos. Yo pienso que como siempre, el sorteo será en verano, así que tenemos siete meses para prepararos.
Los tres asentimos, y salimos fuera de la casa. Empezamos a correr diez minutos seguidos por la Aldea de los Vencedores, pues allí no vive nadie más que mi familia y el viejo Haymitch.
A los cuatro minutos yo ya no podía más, y me he tenido que parar. Mi padre ha empezado a reírse, y me ha dicho que aguanto menos corriendo que su padre comiéndose una tarta. Es cierto que mi abuelo, su padre, está muerto, pero siempre hace alguna broma sobre él; le gusta tenerlo presente. Dicho esto, me levanto otra vez y sigo corriendo. Después, mi madre ha cogido dos arcos suyos y los ha traído al jardín. Ha colgado diez manzanas atadas con una cuerda en un árbol, para practicar nuestra puntería. Como siempre, Lain acierta a la primera, mientras que yo he necesitado cuatro flechas para dar a la primera manzana. Cuando hemos acabado con el arco, mi padre nos ha dado unos consejos para el combate cuerpo a cuerpo con armas, y nos ha pedido a Caleb y a mí que luchemos. Él se ha colocado en posición de ataque con un cuchillo en la mano; he cogido también un cuchillo de hoja ancha y punta afilada, y me he colocado como él en posición de ataque. Ha empezado a correr en mi dirección y yo le he esperado, hasta que se ha abalanzado sobre mí para tirarme al suelo. Yo me he apartado y le he cogido de la mano izquierda por detrás de la espalda, y le he retorcido el brazo hasta que estaba en el suelo. Le he dado la vuelta y le he quitado su cuchillo; me he puesto encima de su pecho, inmovilizándole, poniendo mis pies sobre sus muñecas en el suelo y clavándole la punta del cuchillo en su cuello.
-Bueno, bueno… Has conseguido inmovilizarme en el suelo, y eso que peso más que tú –dice Caleb.
-Nunca subestimes a una Mellark. Somos fuertes e inteligentes.
Me he reído fuertemente, y Caleb ha sacudido la cabeza.
Le doy un besito en la punta de la nariz y le ayudo a levantarse.
Después, Caleb nos ha enseñado como manejar un hacha, y a clavarlas en los árboles. A él se le da genial, como era de esperar; y aunque yo las clavaba con fuerza, aún necesito más práctica, al igual que el arco.
Cuando empieza a anochecer, entramos todos en la casa y papá hace la cena. En el entrenamiento nos hemos reído y divertido, creo que era la mejor forma de olvidarse que dentro un tiempo vamos a tener que luchar y matar a gente de verdad.

4 comentarios:

  1. Holaaaa me gusta mucho tu blog,la historia esta muy bien y sobretodo me gusta la imaginacion que le has echado para ponerle el nombre a su hija mola un monto ;)
    me afilias¿? mi blog es http://quedateconmigosiempreljdh.blogspot.com.es
    tu ya estas afiliada :)

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    1. Muchas gracias! A mí también me gusta tu blog, intento leerlo a menudo :)Sí, me costó encontrarle un nombre, porque todos los demás blogs tienen el nombre de "Prim", y ya cansaba un poco.
      Claro ahora mismo te afilio, ningún problema :)

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  2. Holaaa, como te dije me iba a leer tu blog, solo me he leido cuatro capitulos no he podido mas, me falta tiempo :S pero les leere, no se donde seguirte pero bueno tienes una nueva lectora :)
    un besazooo!

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    1. Jajaja, hola, no pasa nada :) Muchas gracias, no hace falta que me sigas, ya lo sé! Otro beso para ti :)

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Hola, lectores :) Os agradezco que comentéis en cada capítulo, porque vuestras palabras son las que me dan ánimos a seguir cada día escribiendo. Gracias a todos los que comentáis, ¡sois geniales! Besos de vuestra autora,
Noelia Mellark. ‹з