viernes, 22 de febrero de 2013

Capítulo 21

Muy buenos días, tardes o noches. Para mí buenas tardes, ya que escribo este capítulo cuando más calor hace en mi ciudad, Valencia, las 15'30 h. Espero que estéis genial, ¡por que hoy es viernes! Bua, yo estoy muy feliz porque sea finde ^^ ¡Mañana por la noche me voy de fiestaaaaaaa! Por eso publico esta tarde, si no no me dará tiempo otro día xD Eeeen fin, dejo de hablar de mi vida que ya sé que no os interesa... ¡Y nada, que leáis el capítulo, os guste y comentéis! Azucarillos para todos (L)

P.D: Y antes de leer el capi.... ¡otro poster de Peeta y Katniss, del Tour de la Victoria! ^^





Caesar Flickerman me coge de la mano. El público sigue aplaudiendo, sin parar.
- Bienvenida de nuevo, Dandelion. Me alegro mucho de tenerte otra vez entre nosotros - dice, sentándonos en los grandes sillones blancos, rodeados de todo tipo de flores.
- Gracias - respondo, sin dejar de sonreír.
- ¿Cómo estás? Sé que fue duro estar tan sola en la Arena, sin Caleb, durante casi dos semanas.
- Bueno, estoy eufórica, realmente. Contenta por haber salido por fin de allí dentro... Pero no estaba sola - digo, acariciándome la pequeña tripa.
- Tienes razón. - Hace una pequeña pausa, y continúa -. ¿Te ha afectado mucho la pérdida de tus aliados?
- Sí, me duele bastante. Sobre todo la muerte de Angie.
- Pero la mataste.
- Es cierto, las ganas de volver con mi familia pudo con ese sentimiento de culpa que sentía en ese momento. Aunque siempre me voy a sentir responsable de su muerte, porque en teoría, es la verdad. Me hubiera gustado no haberla matado yo, pero fue mejor porque no hubiera soportado ver una vez más como alguien mata a una persona que quiero, o unos mutos...
- Entiendo - dice Caesar, dulcemente -. ¿Y Caleb? ¿Qué sentiste cuando lo sacaron de la arena?
- Pues... sentí un gran vacío dentro de mí, sin contar al bebé que llevo dentro, claro. Pero también me sentí aliviada. 
- ¿Por qué?
- Aliviada por saber que estará a salvo, que si gano volveré otra vez con él, que estaremos los tres juntos como he deseado.
El público aplaude de nuevo.
- Me alegro de que puedas volver al Distrito 12 con él - añade Caesar, asintiendo levemente con la cabeza -. A propósito, ¿de cuánto estás?
- De casi dos meses.
- Enhorabuena. Espero que salga todo bien y seáis felices a partir de ahora los tres.
- Gracias, Caesar.
Los aplausos del público vuelven a resonar por toda la sala.
Me hace muchas más preguntas: sobre la Arena otra vez, el manejo de las armas, qué pensaba de mis aliados, etc.
Por último, vemos el vídeo de todo lo que pasó en el campo de batalla. Las muertes evito revivirlas, ya sufrí bastante la primera vez. 
Cuando termina, aproximadamente cuarenta y cinco minutos después, Caesar se despide de toda la audiencia hasta la próxima entrevista, y apagan los luminosos focos.
Weddell me espera, junto con Ladiane y mi equipo de preparación.
- Has estado genial - me dice mi estilista.
- Gracias.
- ¡Qué divina! - chilla Ladiane.
Mi equipo asiente con la cabeza y me dan la enhorabuena por todo, por haber salido de la Arena, por la entrevista, y por el embarazo.
- Vámonos a dormir - tercia Ladiane -. Mañana habrá un banquete, y ya solo nos quedarán dos entrevistas más para que volvamos tú y yo al Distrito 12.
- ¿Para qué vas a ir tú? - le pregunto, confusa.
- Oh, yo sólo te acompaño. Luego volveré aquí y me prepararé para la Gira de la Victoria.
Subimos en el ascensor, hasta la planta 12, y me voy directamente a la cama. Me pongo el pijama, me quito el maquillaje y me arropo con las mantas.
"Caleb, amor mío, dentro de poco volveremos a estar juntos."


Una semana después...

Estamos de camino al Distrito 12. Aunque el tren vaya a más de 150 km/hora, a mí me parece lento. ¡Quiero llegar ya y verle! 
Sólo estamos Ladiane y yo, y los avox que nos sirven. Llevamos dos días aquí, creo, y no aguanto más. Hoy se supone que llegamos.
- Dandelion ¿puedes estarte quieta de una maldita vez? No has parado de dar vueltas desde hace una hora y me estás mareando - dice Ladiane, irritada, mientas ojea un fino libro donde sólo hay mujeres vestidas con ropas del Capitolio. Me ha contado que ha eso se le llaman 'revistas', y que sirven para contar las novedades de alguna persona muy famosa de allí, las tendencias en moda... Pero no entiendo para qué quieres saber todo eso. En el Distrito 12 nos vestimos como queremos, y nadie nos critica ni de lo que hacemos ni de lo que no hacemos. 
- No puedo, estoy tan nerviosa que no puedo ni sentarme - le respondo.
- Perdona - Se dirige al avox que está plantado al lado de la puerta -. ¿Podrías traerle algún calmante? Gracias.
El chico sale a toda prisa, y a los dos minutos vuelve con una taza humeante. Espero a que se enfríe un poco y me lo bebo, sea lo que sea.
Me siento en la mesa, viendo por el gran ventanal los bosques, pero aparto rápido la vista, porque me entra dolor de cabeza, de lo rápido que desaparecen los árboles. Cruzo los brazos encima de la mesa y apoyo la frente sobre las manos. Ya queda tan poco para llegar...

- ¡Dandelion! - dice una voz cantarina -. ¡Estamos llegando a la estación!
Abro los ojos lentamente, y veo a Ladiane de pie, junto a mí, con una gran sonrisa en la cara. 
- ¿Qué? ¿Ya? - pregunto, levantándome.
Voy a ver qué aspecto tengo en el espejo de la pared. Bueno, estoy decente. Me peino un poco el pelo con las manos y me preparo para que el tren frene.
- Dandelion, ha sido un placer trabajar contigo. ¡Nos vemos en la Gira de la Victoria! Te llamaré para avisarte y volveré unos días antes de partir de nuevo, para prepararte - se despide Ladiane, y le doy un rápido abrazo antes de bajar del tren.
Todos los habitantes del distrito están aquí, aplaudiendo y sonriendo sin cesar, y soltando gritos de alegría.
Y entonces lo veo. Sus ojos ámbar, ahora dorados a la luz del sol, se distinguen perfectamente entre los de los demás. Sonríe. Está tal y como lo recordaba. Aunque sólo han pasado dos semanas, lo he echado tanto de menos...
Voy hacia él, medio empujando a la gente, hasta llegar a su lado. Lo abrazo, y no me separo hasta que un golpecito en la espalda me distrae. Es mi padre, con una media sonrisa en la cara. Lo abrazo también a él, luego a mi madre, que llora de alegría, y por último a mi hermano Lain. Los he echado de menos a todos, muchísimo.
- Lo has hecho muy bien, cielo - me dice mamá, abrazándome de nuevo.
Vuelvo hacia Caleb. Apoyo la cabeza en su pecho y él me abraza la cintura.
- Estoy muy orgulloso de ti. Te amo - me susurra al oído.
No puedo evitar llorar. ¿Cuántas veces he soñado que me lo decía, cuando estaba en la Arena? Posiblemente no se puedan contar con los dedos de las manos.
Levanto la cabeza para mirarle a la cara, y le digo:
- Te amo más - Y presiono mis labios contra los suyos.
Nos separamos y me limpia las lágrimas de las mejillas con delicadeza.

Vamos hacia casa, rodeada por los brazos de Caleb. Papá abre la puerta, y entro. Salgo corriendo en cuanto veo el piano. Me siento encima de la banqueta y toco todas las teclas que puedo a la vez. ¡Tenía tantas ganas de oír su sonido!
Empiezo a tocar sin parar durante una, dos, tres horas. Cuando no se me ocurre que más tocar, miro a mi alrededor. Cierro los ojos y aspiro una gran bocanada de aire.
"Al fin libre y segura..."
- ¿Dandelion? - Es mamá, que aparece por las escaleras.
- Dime.
- ¿Cómo estás?
- Bien, genial. Encantada de estar de nuevo con vosotros - respondo, levantándome de la banqueta del piano.
Me abraza, y me acaricia el pelo.
- ¿E interiormente? - Sonríe, y me pone la mano en el vientre.
- Mejor todavía.
- ¿Pero estás segura de quererlo? 
- ¿El qué? ¿Quererle a él o querer darle a luz?
- Las dos cosas - contesta.
- Pues le quiero como toda madre quiere a su hijo. Y querer darle a luz... estoy deseándolo.
- ¿No tienes miedo?
- Después de volver de los Juegos, ya no me da miedo nada. Aunque sí estoy preocupada. Pero estoy muy segura de querer hacerlo.
- De acuerdo - dice, y me abraza de nuevo.
Nos quedamos un rato así, sin hablar, hasta que me doy cuenta de una cosa:
- Mamá. ¿Dónde está Caleb?
- No te preocupes, está en el salón. Creo que se ha dormido.
- Vale.
Entro en el salón, dejando en la entrada a mi preciosa madre, en busca de mi novio. Como decía ella, está aquí, tumbado en el sofá.
- ¿Caleb? - Le zarandeo suavemente el hombro. Como no se inmuta, le doy un besito en los labios y me tumbo encima de él, para despertarle.
- Qué susto, Dandelion - me dice, abrazando mi cintura.
Río un poco, y me besa de nuevo. Pero es un beso largo, sin interrupciones, lleno de ternura y pasión.
Un suave carraspeo de garganta hace que separemos nuestros labios. Nos sentamos en el sofá, y le veo.
- Dandi, dice papá si Caleb se va a quedar a cenar - dice mi pequeño hermano, Lain.
- ¿Quieres? - le pregunto a Caleb, girándome hacia él.
- No puedo. Le prometí a mi abuela que llegaría pronto a casa. Se ha resfriado y está mal. Tengo que cuidar de ella - responde.
Hago una mueca, pero le beso otra vez. Lain se va, mirando en otra dirección.
De repente, llaman a la puerta. Otra interrupción. ¿¡No podrían dejarnos en paz!? Me levanto del sofá y voy corriendo a la entrada.
- ¡Yo abro! - chillo.
Detrás de la puerta hay tres chicas, una pelirroja, una rubia y otra morena. Qué preciosas son mis mejores amigas.
- ¡Dandelion! - gritan con sus vocecitas chillonas, y saltan a mis brazos.
Nos abrazamos durante un buen rato, llorando de la alegría de volverlas a ver.
- ¿Cómo estáis? - les pregunto, cuando me sueltan.
- Nosotras bien. ¿Cómo estás tú? - dice Claire.
- Bien. Bastante cansada. Últimamente lo único que quiero es dormir...
- Bah - responde Ellesmere, quitándole importancia -. Son las hormonas. Por el bebé.
- Sí, es cierto. Dentro de unos cuantos meses cambiarás constantemente de ánimo: estarás feliz, llorarás, te volverás insoportable... Vamos, que nadie te aguantará. ¡Pero nosotras estaremos ahí para ayudarte! Todavía me acuerdo cuando mi madre dio a luz a mi hermano... Fueron los peores nueve meses de mi vida - añade Nina, riendo.
Río yo también, pero enseguida me entra la preocupación. Aunque no tengo por qué tenerla, Caleb y las locas de mis amigas estarán conmigo, siempre apoyándome; y mis padres también.
Caleb entra tímido a donde estamos las chicas, y saluda a mis amigas con la mano. Llega a mi lado y me abraza la cintura por detrás.
- Me voy - me susurra, con los labios pegados a mi oreja. Me hace cosquillas.
- ¿Ya? - Me giro para mirarle a los ojos -. No te vayas todavía.
Sonríe, mostrando sus perfectos dientes blancos, y me besa.
Mis amigas hacen un 'Ooooh', y sonríen también. De verdad, las adoro.
- Mañana volveré temprano, ¿vale? Y estaremos todo el día juntos.
- Pero llegará más gente y nos interrumpirá.
- ¿Os molestamos? Porque si queréis... nos vamos. Ya volvemos otro día - dice enseguida Ellesmere.
- No, no os vayáis - digo.
Las tres asienten.
- Mañana, ¿eh? No me falles - añado, girándome de nuevo hacia mi novio.
- Por supuesto.
Y nos volvemos a besar, hasta que nos separa y se va.
Abrazo de nuevo a mis amigas. Me siento realmente contenta. ¿No estarán empezando los cambios de humor?
Las llevo al sofá, les sirvo un poco de té y charlamos durante horas y horas, sin parar ni un solo momento. No me canso de estar con ellas. Ojalá todo fuera así de feliz y divertido, como en los viejos tiempos... Pero todavía queda mucho tiempo para disfrutar de ellas y de las constantes tonterías y estupideces que hacen que me ría como nunca antes había imaginado.

17 comentarios:

  1. ¡¡Genial!! ¡¡Y encima es laaaaaargo!! ¡2x1!
    Por fin Dandi (como dice Lain) está en casa. Y que majas las amigas esas, me han caido bien, ¡que vuelvan a salir!

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    1. Jajaja, sí, últimamente los estoy haciendo bastante más largos :)
      Estoy cogiendo en realidad las personalidades de mis amigas; aunque claro, no pongo sus GRANDES TONTERÍAS, porque si no... Como 'encauzar', 'saliva condensada' o '¡vas mal de pie!'. Pero tranquila, no lo pondré aquí, si no os traumatizáis, mis queridos lectores; jajaja xD

      Besos Sandra <3

      P.D: ¡A ver cuando subes de una maldita vez el capítulo 5!

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    2. Todos tenemos amigos así (normalmente es solo 1, pero cuantos mas locos mejor, verdad?)

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  2. Mi natural negatividad me dice que esa felicidad que hay ahora mismo en la vida de Dandelion se va a esfumar en algún momento :S
    Pero demomento que disfruten de lo que hay, me dio pena cuando Katniss le decía como que abortara o algo así, pobre Dandelion que no sabe nada :(
    Peerrroo después de toda esta parrafada te digo que como siempre me encanta el capítulo ;)

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    1. Jajaja, tranquila Ana. Van a estar felices durante un tiempo, de verdad :)
      Sí, eso. Vamos a dejar que se relajen xD Jajaja, ya, pero es lo que ella 'quiere'.
      ¡Muchas graciaaaaaaaaaaas! <3

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  3. Dandelion, te has superado.

    Nos encnantan Dandelion y Caleb, son CASI tan agdjdocf como Katniss y Peeta... Jajaja, que va, es broma, ¡lo son tanto o más!
    Durante el capítulo casi se nos escapa a nosotras alguno de esos "Oooh".

    Como bien te hemos dicho en el anterior capítulo: tanta felicidad... Que indirectas nos estas dando, ¿eh, Dandelion?

    Bueno, pues para no enrollarnos más...
    Pues eso, que eres genial, y aunque no creíamos que fuera posible, lo haces aun mejor cada vez.

    ¡Continúa así, Dandelion, te queremos!

    Las chicas de Verano Número 16

    http://veranonumero16.blogspot.com.es

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    1. Gracias chicas ^^

      Jajaja, intento hacerlos cuquis, pero sin copiar el estilo de Suzanne con Peeniss.
      ¡Qué adorables sois vosotras también!

      Nooo, estarán tranquilitos durante un tiempo eh. ¡Dejarlos que descansen! Pobrecicos... jajaja ;D

      Jo, muchas gracias, de verdad.

      ¡Yo también os quierooooooo! <3

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    2. Como siempre te repetimos, GRACIAS A TI.

      Los haces cuquis y está genial, pero tranquila, que no le copias, es un "Oooh" diferente al "Oooh" de Suzanne Copllins pero igual de adorable.

      Mejor, déjalos descansar aunque, no es por ser... 'así', pero ahora con el embarazo tampoco... Ejem... Bueno... Eso. Jajajaja (que malpensadas somos...). Déjalos al menos hasta que nazca el bebé, ¿eh? ¡Te estaremos vigilando! ¬¬

      Ya dejamos de molestarte, ¡un beso! <3

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    3. Jajaja, vale vale :3 No quiero copiar a nadie.

      Por el Ángel! Chicas, sí que sois mal pensadas. Pero tranquilas, yo soy el igual o más, puajajaja. De verdad, MUCHO soy yo :/

      No me molestáis, ¡me alegráis! Besos para las dos <3

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    4. Jajajaja

      Si supieras como somos realmente... Yo nos definiría como malpensadas, bipolares y obsesionadas; un poco complicadas de definir.

      Nos encanta alegrarte el dia, porque tu nos lo alegras a nosotras.

      Un abrazo <3
      Tus chicas de Verano Numero 16

      http://veranonumero16.blogspot.com.es

      P. D. Probablemente antes de aostarnos subamos un adelanto hoy, asi que estate atenta, que adoramos tus comentarios.

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    5. ¡Ooooooohhhhhhh! Sois como yo :3 ¡Exactas!

      Qué monas sois ^^

      Besos, abrazos y muchos azucarillos para las dos <3

      P.D: Sí, ya he leído el 23, estoy deseando leer el capítulo 24. ¡Y a mi me encantan los vuestros! :)

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  4. Por la mañana comente en el capi anterior sin darme cuenta de que ya estaba este jajaja :S
    Bueno de este ya no tengo nada que decir, es perfecto ;)
    Son tan monos los dos ^^ me encantan ;)
    Espero el próximo
    Besos!!

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    1. Jaja, no pasa nada, Clove :)

      ¡Graciaaaas!

      Besos para ti también <3

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  5. Me encanata¡
    Yo tambien estoy haciendo una historia parecida a la tuya... ¿te importaría pasarte y darme tu opinion?
    Besos :)
    Att. Katia Odair
    Aquí te dejo el link :) http://katiaodair.blogspot.com.es/

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    1. Muchas graciaas :)
      Claro, ahora me paso ^^
      ¡Besos para ti también!

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  6. Muy bueno el capitulo, que cucos son los dos *_* , me encanta ver tanta felicidad en los dos, aunque anuncie algo malo, me encanta. ^_^

    He abierto concurso en mi blog, ¿te pasas?

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    1. Muchas gracias Paula ^^
      Sí, habrá paz y tranquilidad durante un tiempo... después se complicará otra vez, jaja. Pero a lo mejor esta vez no sea el culpable el Capitolio... ¡Chán, chán, chán!

      Claro, ahora mismo me paso :)

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Hola, lectores :) Os agradezco que comentéis en cada capítulo, porque vuestras palabras son las que me dan ánimos a seguir cada día escribiendo. Gracias a todos los que comentáis, ¡sois geniales! Besos de vuestra autora,
Noelia Mellark. ‹з